El conflicto entre el Banco Central (BCRA) y la Auditoría General de la Nación (AGN) por el envío de reservas de oro al exterior entró en una fase crítica. Pese a contar ya con su cuerpo de auditores completo y una orden judicial a favor, la AGN denunció que el BCRA sigue obstaculizando el control de las operaciones realizadas a mediados de 2024.
La mayor irregularidad detectada hasta el momento es la presunta inexistencia de documentación formal. Ante los requerimientos de la auditoría, el Central respondió de manera desconcertante: "Los contratos de colocación de lingotes de oro con el BIS u otros depositarios no existen a la fecha". Esta falta de registro contractual sobre el movimiento de cientos de lingotes encendió las alarmas en el Congreso.
Obstáculos técnicos y confidencialidad
El BCRA, bajo la gestión de Santiago Bausili, esgrimió el argumento de la "confidencialidad" para limitar el acceso de los técnicos. La única propuesta de la entidad fue permitir que los auditores lean la información desde pantallas oficiales, sin posibilidad de tomar notas, fotografías ni realizar copias. Para la AGN, esto hace que la auditoría sea "técnicamente imposible", ya que impide recolectar evidencia de respaldo.
Con la reciente normalización de su cúpula, encabezada por Juan Manuel Olmos, la AGN analiza ahora nuevas medidas legales para forzar la apertura de los expedientes reservados. El antecedente de 2024, donde se auditó la totalidad de las reservas internacionales sin restricciones de este tipo, debilita la postura de "secreto" que hoy sostiene la autoridad monetaria.